jueves 8 de marzo de 2012

Ser Mujer



Durante siglos (varios cientos de siglos) nos dijeron que no teníamos voz, que no servíamos, que no teníamos fuerza, que debíamos obedecer.

Durante siglos (demasiados siglos) el miedo nos ganó el alma y “dejamos” que fuera así.

Pero el miedo no es una criatura inmóvil, busca obtener más, devorarlo todo, controlar.

Y cuando eso pasa, cuando nos aterrorizan para no dejarnos ser, se va juntando por dentro una fuerza incontrolable que o bien se queda adentro y nos auto destruye o sale y transforma en motor de lucha, en furia guerrera.

Ese motor incansable, esa energía imparable es la que ha movido siempre a ciento de miles de mujeres que jamás se han querido creer el cuento la princesa obediente que espera en la torre a que a algún valiente caballero se le ocurra rescatarla.

Esa fuerza, esa luz que enciende los sueños, que intenta caminos, que grita, que pelea es la misma que le da forma a la vida, que reinventa el amor y el Universo.

Ser mujer es renovar esa energía de Diosa Madre, Diosa Guerrera, Diosa Creadora que nos ha dicho, desde el comienzo de los tiempos (aunque quisieran callarla) que no es cierto que no podamos, que en nosotras está presente, siempre, el poder necesario para hacer lo que nos proponemos (o al menos intentarlo, que nos es poco).

Esa fuerza, en definitiva, que grita, y seguirá gritando, que no hay UNA sola manera de ser mujer, que cada una de nosotras puede, y tiene derecho, a vivir su cuerpo del modo que quiera, que TODAS pueden soñar el sueño que más les guste sin dar explicaciones, que es deber de TODAS luchar porque ya ninguna mujer siga creyendo que no tiene voz.

El camino es nuestro, lo hacemos nosotras del modo que más nos guste.

Sólo hay que caminar.

jueves 16 de febrero de 2012

Estelar


-1-

Casiopea

clepsidra

dromedario

me distraigo pensando en tu espalda

una pendiente

silencio

estación del sueño


-2-


¿Ves que de pronto voy en declive

hacia la inclinación de tu mirada?


Diciendo

Empiezo casi todo por el final. Como cangrejo rengo voy dejando huellas rotas en la arena ¿Estás? ¿Te vi alguna vez cubierto de luces?

Rompo el poema por el costado más nuevo y coloco pétalos marchitos sobre sus ojos ¿Cuál es su forma? ¿Cuál la curva exacta de la estructura?

Estás.

En todo lo que desarmo, estás. Y juegas, a un ritmo de lagartija, por los rincones de mi mente.

Saltas.

Salto.

Saltas.

Salto.

Nos caemos.

Frases largas, palabras como pozos, miradas (tus miradas) de no saber si despertarte o esconderte en la siesta.

Estás…

O estabas.

Y lo dije, a veces, me enredo en los finales y me dejo arrastrar.

sábado 4 de febrero de 2012

En las tardes


-¿Va a llover?- le preguntó distraída

-Si tú quieres…- respondió él dejando el diario a un costado

-mm… está bien, pero espera que me quite las sandalias

Entonces él abrió la ventana y, tomados de la mano, recibieron las primeras gotas.

viernes 30 de diciembre de 2011

Pronóstico

¡Qué bien!

las ventanas están abiertas

y el viento sopla en lo alto.

Caramelitos de fresa,

murmuran las niñas por las calles de piedra

y un palomo da de lleno contra el campanario.

¡Qué maravilla la siesta tardía!

si hasta los perros simulan soñar.

Un paso de rayuela,

estrategia de ajedrez,

la nube sobre tu casa va incorporando aguas del río

y te llueve,

nos llueve,

con sabor a destiempo.

¡Ay que delicia!

Parece que los sapos aprendieron tu nombre

y van croando en gorgoritos desentonados.

Una tarde de desbarajuste desorganizado,

con botes en las veredas

y helechos creciendo incontrolables.

Una tarde de té,

en la ventana.

martes 27 de diciembre de 2011

Intenciones surrealistas a la hora de la siesta

Ser un tigre pero al revés y llevar la piel aerografiada de viento.

No sé qué momentos seleccionar, que días ir dejando amarrados

ni como acomodar en las maletas los retazos de memoria

que voy encontrando por ahí, entre las tablas del piso.

Desdoblo las mantas por no ir quedándome atrás

de los destellos del invierno ido.

Hay lagartijas azules hurgando rincones en la galería del patio

y un minotauro en miniatura acorrala hormigas contra el rosal.

Cierro los libros sobre la mesa de la cocina, uno cada hora;

les voy marcando las tapas con hilos verdes y luego los dejó ahí,

casi desinteresados del tiempo.

Preparo montes de arena y azúcar al borde de la mesada,

destejo swters (sólo los rojos) y me pongo en puntas de pie

descolgando sábanas y libélulas.

Me disgrego, depongo intenciones de insistir,

busco sombra bajo los árboles y me duermo soñando tu boca

(una vez más)


lunes 26 de diciembre de 2011

Vacilaciones de un Lunes desvanecido

Risotadas de escarabajo en una noche submarina;

fuegos, fueguitos, de una mirada de carbón indeciso;

un zumbido de abeja reina en una vieja cinta, en un viejo radiograbador;

doce vueltas de ventilador;

la lista de compras, de hace tres meces, pegada en la heladera;

un zapato, unito sólo, entre la puerta y las ganas de las gatas;

gotas del rocío en el mantel de la cocina;

vasijas de greda con anhelos de miel;

un susurro de zarigüeya en la vuelta de mis aretes;

hojas de roble en algún rincón de algún verso;

el vuelo suspendido de una luciérnaga sobre tus hombros;

un beso en un cuenco de arroz;

sabanas limpias;

un libro sin empezar;

y la contratapa gastada del último disco grabado en Londres.

Todo eso intento atraparte

para que alguna vez recuerdes este día de calor

pero no,

tal vez no.

Soy inconstante

y vacilo.